30 ago. 2011

Hay un alma - Hugo Mujica

apenas la sed
descubre sin cubrir, apenas el agua
acaricia el borde
                                   sin extender la herida,

es lo ausente lo que más
                                                 se muestra,
lo olvidado lo que más se espera.
                                                 hay un alma

lo dice la sed y
                              el agua

lo calle el olvido, la herida
abierta entre el sueño
                                               y la vigilia

el naufragio de todo reflejo
                              en la transparencia olvidada.

29 ago. 2011

A través - Octavio Paz

Doblo la página del día,
escribo lo que me dicta
el movimiento de tus pestañas.

Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.

Entro en ti,
veracidad de la tiniebla.
Quiero las evidencias de lo oscuro,
beber el vino negro:
toma mis ojos y reviéntalos.

Una gota de noche
sobre la punta de tus senos:
enigmas del clavel.

Al cerrar los ojos
los abro dentro de tus ojos.

En su lecho granate
siempre está despierta
y húmeda tu lengua.

Hay fuentes
en el jardín de tus arterias.

Con una máscara de sangre
atravieso tu pensamiento en blanco:
desmemoria me guía
hacia el reverso de la vida.


 

La gente, no - Charles Bukowski

¡Estornino! qué resolución en los
sosos, los faltos de inspiración
y los copistas.
nunca pierden la feroz gratitud
por su intrascendencia
ni olvidan reir
el ingenio de las babosas;
como un estudio sobre la disolución de los sentidos
harían echar la grava
a cualquier faraón;
en música prefieren la monotonía de
los grifos que gotean:
en el amor y el sexo se prefieren unos a otros
y por tanto agravan
el problema;
la energía con la que impulsan su
inutilidad
(sin el menor asomo de desconfianza)
hacia objetivos despreciables
es espléndida como
la mierda de vaca.
producen novelas, niños, muerte,
autopistas, ciudades, guerras, riqueza, pobreza, políticos
y áreas totales de grandiosos residuos;
es como si el mundo entero estuviera envuelto en vendas
mugrientas.
más vale pasear a altas horas
de la noche.
más vale ocuparte de tus asuntos sólo los
lunes y los
martes.
más vale quedarse sentado en un cuartito
con las persianas echadas
y
esperar.

los hombres más fuertes son los menos
y las mujeres más fuertes también
mueren solas.

23 ago. 2011

Tendida y desgarrada - Octavio Paz

Tendida y desgarrada,
a la derecha de mis venas, muda;
en mortales orillas infinita,
inmóvil y serpiente.
Toco tu delirante superficie,
los poros silenciosos, jadeantes,
la circular carrera de tu sangre,
su reiterado golpe, verde y tibio.
Primero es un aliento amanecido,
una oscura presencia de latidos
que recorren tu piel, toda de labios,
resplandeciente tacto de caricias.
El arco de las cejas se hace ojera.
Ay, sed, desgarradora,
horror de heridos ojos
donde mi origen y mi muerte veo,
graves ojos de náufraga
citándome a la espuma,
a la blanca región de los desmayos
en un voraz vacío
que nos hunde en nosotros.
Arrojados a blancas espirales
rozamos nuestro origen,
el vegetal nos llama,
la piedra nos recuerda
y la raíz sedienta
del árbol que creció de nuestro polvo.
Adivino tu rostro entre estas sombras,
el terrible sollozo de tu sexo,
todos tus nacimientos
y la muerte que llevas escondida.
En tus ojos navegan niños, sombras,
relámpagos, mis ojos, el vacío.

                      
 

Silencio - Octavio Paz

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

16 ago. 2011

Los pasos - Paul Valéry

Pasos nacidos de un silencio
tenue, sagradamente dados,
hacia el recinto de mis sueños
vienen tranquilos, apagados.
Rumores puros y divinos,
todos los dones que descubro
-¡oh blandos pasos reprimidos!-
llegan desde tus pies desnudos.
Si en el convite de tus labios
recoge para su sosiego
mi pensamiento -huésped ávido-
el vivo manjar de tu beso.
Avanza con dulzura lenta,
con ternura de ritmos vagos:
como ha vivido de tu espera,
mi corazón marcha en tus pasos.

La tumba de Edgar Poe - Stéphan Mallarmé.


Tal como al fin el tiempo lo transforma en sí mismo,
el poeta despierta con su desnuda espada
a su edad que no supo descubrir, espantada,
que la muerte inundaba su extraña voz de abismo.

Vio la hidra del vulgo, con un vil paroxismo,
que en él la antigua lengua nació purificada,
creyendo que él bebía esa magia encantada
en la onda vergonzosa de un oscuro exorcismo.

Si, hostiles alas nubes y al suelo que lo roe,
bajo-relieve suyo no esculpe nuestra mente
para adornar la tumba deslumbrante de Poe,

que, como bloque intacto de un cataclismo oscuro,
este granito al menos detenga eternamente
los negros vuelos que alce el Blasfemo futuro.

10 ago. 2011

Abraza la oscuridad - Charles Bukowski


La confusión es el dios
la locura es el dios

la paz permanente de la vida
es la paz permanente de la muerte.

La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
sonriendo
pareciendo ser.

no olvides las aceras,
las putas,
la traición,
el gusano en la manzana,
los bares, las cárceles
los suicidios de los amantes.

aquí en Estados Unidos
hemos asesinado a un presidente y a su hermano,
otro presidente ha tenido que dejar el cargo.

La gente que cree en la política
es como la gente que cree en dios:
sorben aire con pajitas
torcidas

no hay dios
no hay política
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay planes

mantente alejado de dios
permanece angustiado

deslízate.

El amor y el cráneo - Charles Baudelaire


Se sienta el Amor en el cráneo
             De la Humanidad,
Y sobre tal solio el profano,
             Con risa procaz,

Sopla alegremente redondas burbujas,
             Que en el aire suben,
Como para juntarse a los mundos
             Al fondo del Éter.

El globo luminoso y frágil
             En un amplio vuelo,
Revienta y escupe su alma pequeña
             Como un áureo sueño.

Y oigo al cráneo, a cada burbuja,
             Rogar y gemir:
-«Este fuego feroz y ridículo,
             ¿Cuándo acabará?

Pues lo que tu boca cruel
             Esparce en el aire,
Monstruo asesino, es mi cerebro,
             ¡Mi sangre y mi carne!»

1 ago. 2011

Epílogo - Ángel González

Me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
Son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
Ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:

una resurrección, ninguna muerte.